Inicio > Economía > La pensión compensatoria y la pensión alimenticia en el IRPF

La pensión compensatoria y la pensión alimenticia en el IRPF


Mucho se ha avanzado en los últimos años en la equiparación fiscal de la pareja de hecho 1 al matrimonio a nivel fiscal. No obstante, existen ámbitos impositivos donde tal equiparación no ocurre. Un ejemplo de ello es la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (LIRPF) 2 , donde la factura fiscal de cónyuges y convivientes puede no ser la misma en determinados casos.

Así, los convivientes no pueden optar por tributar conjuntamente en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), a la que sí pueden optar los cónyuges no separados legalmente.

«Con carácter previo debe señalarse que el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas se ha configurado a raíz de la STC 45/1989, de 20 de febrero, como un impuesto en el que la regla general es la tributación individual. La tributación conjunta constituye un régimen opcional al que pueden acogerse las personas que integran alguna de las modalidades de unidad familiar definidas en la Ley. A estos efectos, el artículo 82 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial del las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio (BOE del día 29), dispone lo siguiente:

“1. Podrán tributar conjuntamente las personas que formen parte de alguna de las siguientes modalidades de unidad familiar:

1.ª La integrada por los cónyuges no separados legalmente y, si los hubiera: a) Los hijos menores, con excepción de los que, con el consentimiento de los padres, vivan independientes de éstos .

b) Los hijos mayores de edad incapacitados judicialmente sujetos a patria potestad prorrogada o rehabilitada .

2.ª En los casos de separación legal , o cuando no existiera vínculo matrimonial , la formada por el padre o la madre y todos los hijos que convivan con uno u otro y que reúnan los requisitos a que se refiere la regla 1.ª de este artículo .

2. Nadie podrá formar parte de dos unidades familiares al mismo tiempo”. Del precepto transcrito cabe considerar a efectos del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y, en particular, en lo que concierne a la modalidad de tributación conjunta, lo que debe entenderse como “unidad familiar”».

Una figura en particular en la que encontramos esta diversidad de tratamiento fiscal entre cónyuges y convivientes es la pensión compensatoria del artículo 97 del Código Civil Español (CC). Está prevista para los supuestos de separación y divorcio 5 y es una prestación, satisfecha normalmente en forma periódica, que se atribuye por la ley al cónyuge al que la separación o divorcio coloque en una situación claramente desfavorable con relación al otro cónyuge y a la situación mantenida durante el matrimonio. Se trata de una figura destinada a restablecer el equilibrio entre los esposos, roto con la cesación de la vida conyugal.

Diversas leyes autonómicas reguladoras de la pareja de hecho hacen mención expresa a la posibilidad de que el cese de la convivencia dé lugar a compensaciones entre los cónyuges. Estas compensaciones pueden ser de varios tipos. En algunos casos, las leyes autonómicas prevén más de una modalidad de compensación o bien las formulan con carácter genérico para que sean los convivientes quienes concreten la naturaleza y finalidad de la compensación en el caso concreto 7 . Las modalidades de compensación que encontramos a nivel autonómico son:

  • Aquellas que se plantean en términos que las acercan más a la compensación por trabajo en el hogar 8 (Aragón, Baleares, Cantabria, Cataluña, Extremadura, Navarra, País Vasco).
  • Las que se refieren expresamente al artículo 97 de Código Civil (Madrid)
  • Las que tienen un carácter alimenticio (Aragón, Baleares, Cataluña, Navarra).

    A diferencias de otras figuras compensatorias 10 , ignoradas por la LIRPF, ésta regula expresamente el tratamiento de la pensión compensatoria del artículo 97 del CC, tanto en sede del beneficiario (artículo 17.2.f LIRPF) como del pagador (artículo 55 LIRPF). En efecto, el primero de ellos califica como rendimientos del trabajo a: Las pensiones compensatorias recibidas del cónyuge y las anualidades por alimentos.

La calificación de esta renta como rendimiento del trabajo permite que se beneficien de la reducción del 40% las llamadas rentas irregulares, esto es, aquellas que tengan un período de generación superior a dos años y que no se obtengan de forma periódica o recurrente, así como aquellos que se califiquen reglamentariamente como obtenidos de forma notoriamente irregular en el tiempo.

Por su parte, el artículo 55 de la LIRPF dispone: «Las pensiones compensatorias a favor del cónyuge y las anualidades por alimentos, con excepción de las fijadas en favor de los hijos del contribuyente, satisfechas ambas por decisión judicial, podrán ser objeto de reducción en la base imponible» (el subrayado es mío).

En síntesis, la pensión compensatoria abonada por un cónyuge a otro con motivo de la ruptura matrimonial es un rendimiento del trabajo para quien la recibe y permite reducir la base imponible de quien la abona. El mismo tratamiento reciben las anualidades por alimentos, a excepción de las fijadas a favor de los hijos. Cabe preguntarse si lo anterior aplica igualmente a miembros de la pareja de hecho.

Como puede observarse, el literal de las normas antes citadas siempre asocia la pensión compensatoria a la existencia de un «cónyuge» pagador y un «cónyuge» beneficiario. Por el contrario, el término «cónyuge» no se menciona expresamente para el caso de los alimentos.

En efecto, en el artículo 17, apartado 2, letra «f», el término «cónyuge» va unido al de «pensión compensatoria» pero no al de «anualidades por alimentos».

Por su parte, en referencia al pagador, el artículo 55 habla de las pensiones compensatorias «a favor del cónyuge» mientras que, en el caso de los alimentos, se refiere exclusivamente a las «anualidades por alimentos, con excepción de las fijadas a favor de los hijos del contribuyente» . Es decir, la ley excluye expresamente a los hijos pero no distingue si los alimentos deben pagarse a un cónyuge, a un conviviente, o a cualquiera de los anteriores, para que pueda aplicar el beneficio fiscal de la reducción en base imponible del importe pagado. De hecho, podría tratarse del pago de otros supuestos de alimentos a los que obliga la ley (ej. ascendientes o hermanos en caso de necesidad). Lo que exige la ley es que el pago de los alimentos se fije por «decisión judicial», bastando a estos efectos un convenio regulador del cese de la convivencia estable aprobado por la autoridad judicial.

De esta manera, de acuerdo con el literal de las normas en cuestión:

(i) En cuanto a los alimentos :

— el miembro de la pareja de hecho beneficiario de alimentos deberá integrarlos en su base general como un rendimiento del trabajo, con posibilidad de beneficiarse de una reducción del 40% sobre un importe máximo de 300.000 euros anuales si la renta califica como irregular.

el miembro obligado al pago de alimentos (a excepción de los satisfechos a los hijos), bien por sentencia judicial, bien por un convenio aprobado por el juez, está habilitado a reducir en ese importe su base imponible en el/los ejercicio/s en los que los satisfaga.

En cuanto a la pensión compensatoria :

— El conviviente pagador no puede reducirse importe alguno de su base imponible

— El conviviente beneficiario tiene una ganancia patrimonial (no calificable como rendimiento del trabajo) a integrar en su base general, sin posibilidad de aplicar la reducción del 40% para las rentas irregulares.

No obstante, no debemos perder de vista que la DGT viene manteniendo una posición especialmente restrictiva en cuanto a la interpretación de estas normas, fundamentalmente en lo que se refiere a la aplicación del beneficio fiscal de reducción en la base imponible que contempla el artículo 55 antes citado 17 . En este sentido, aun cuando los convivientes pudieran salvar el escollo de la ausencia de vínculo matrimonial, deberían probar que la compensación que se abona por el cese de la convivencia tiene la naturaleza de pensión compensatoria del artículo 97 del CC (o de pensión alimenticia) a efectos de beneficiarse de la reducción en sede del pagador y que no se trata, por ejemplo, de una compensación por trabajo en el hogar o para el otro cónyuge. A la vista de la normativa autonómica que aplique en cada supuesto de hecho y, según hemos visto anteriormente, ello puede ser especialmente complicado.

 

About these ads
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 472 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: